¿EMT, IMT Y RGS? Guia para elegir la tubería conduit adecuada

Tubería conduit

Las tuberías conduit metálicas se utilizan para conducir y proteger el cableado eléctrico en instalaciones comerciales e industriales. Entre las opciones más utilizadas se encuentran las tuberías EMT, IMC y RGS, cada una con características diferentes en espesor, peso, resistencia y método de instalación. La elección adecuada dependerá del lugar donde se instalará, el nivel de exposición a golpes, la humedad y las exigencias del proyecto. Por eso, para elegir la tubería adecuada, primero debemos conocer qué es cada tipo y sus principales características.

El tubo conduit EMT (Electrical Metallic Tubing) es una tubería metálica de pared delgada utilizada comúnmente en instalaciones eléctricas interiores. Se caracteriza por ser ligera, fácil de instalar y adecuada para proyectos comerciales o residenciales donde no se requiere una alta resistencia mecánica.

Su estructura permite realizar cortes y cambios de dirección con mayor facilidad, disminuyendo el tiempo requerido para el montaje. Se instala mediante conectores, uniones y abrazaderas diseñados específicamente para este sistema. Es una alternativa práctica y económica para organizar el cableado, aunque su uso debe evaluarse cuidadosamente en ambientes húmedos, corrosivos o con alta exigencia mecánica.

El tubo conduit IMC (Intermediate Metal Conduit) posee una pared de espesor intermedio, por lo que ofrece mayor resistencia que la EMT sin alcanzar el peso de una tubería rígida. Es utilizada en talleres, almacenes, plantas industriales y zonas donde la instalación puede estar expuesta a golpes moderados o vibraciones. Sus extremos roscados permiten realizar conexiones firmes mediante uniones y accesorios compatibles. También representa una opción conveniente para proyectos que requieren mayor protección mecánica sin dificultar demasiado el transporte y el montaje.

La tubería RGS es una canalización rígida de acero galvanizado que cuenta con paredes de mayor espesor. Está diseñada para brindar una elevada protección al cableado en fábricas, plantas industriales, exteriores y zonas expuestas a maquinaria pesada. Su resistencia ayuda a proteger los conductores frente a golpes, vibraciones y condiciones de trabajo exigentes. Debido a su peso y rigidez, requiere herramientas adecuadas para el corte, roscado y montaje. También debe instalarse con abrazaderas y soportes resistentes. Es una alternativa apropiada para proyectos donde la seguridad, la estabilidad y la durabilidad son factores prioritarios.

Para entenderlo más fácilmente, resumimos las principales características de cada una:

Espesor: la EMT tiene paredes delgadas, la IMC presenta un espesor intermedio y la RGS posee paredes más gruesas.

Peso: la EMT es la más liviana, seguida por la IMC, mientras que la RGS tiene un peso superior.

Resistencia: la RGS ofrece mayor protección mecánica; la IMC brinda resistencia moderada y la EMT se recomienda para ambientes protegidos.

Instalación: la EMT es más fácil de cortar y doblar, mientras que la IMC y la RGS suelen utilizar conexiones roscadas.

La elección de la tubería conduit debe basarse en las condiciones y necesidades del proyecto, y no únicamente en el costo del producto. Antes de realizar la compra, es importante considerar los siguientes factores:

  • Ubicación: definir si la instalación será en interiores, exteriores o estará expuesta directamente a la intemperie.
  • Riesgo mecánico: evaluar si existe exposición a golpes, vibraciones, tránsito de maquinaria o manipulación frecuente.
  • Condiciones ambientales: tener en cuenta factores como humedad, polvo, corrosión y variaciones de temperatura.
  • Accesorios compatibles: verificar que las uniones, conectores, curvas, abrazaderas y cajas sean adecuados para el tipo de tubería seleccionado.
  • Especificaciones técnicas: considerar los planos del proyecto, diámetros requeridos, características de la instalación eléctrica y las normas aplicables.

Seleccionar correctamente la tubería conduit y sus accesorios contribuye a una mejor protección del cableado, facilita las labores de mantenimiento y ayuda a prolongar la vida útil de la instalación eléctrica.